Hoy os quiero presentar a mi perrita Cleopatra, Cleo para los amigos. Está con mi familia desde hace 14 años. La pobre es ya muy mayor, pero sigue igual de cariñosa. Es un trocito de pan, taaaan buena.


En su honor he hecho estas galletas de canela decoradas con glasa. Es un modelo muy sencillo, solo necesitáis glasa blanca y un rotulador negro para poner los detalles una vez seca la glasa. Si queréis añadir un collar con una chapa, como en mi caso, sólo tenéis que teñir un poquitín de glasa de amarillo y azul.
Cleo siempre se ha creido gato, no se reconoce como perro. De hecho cuando era cachorrita hacía sus necesidades en la bandeja de los gatos, y después las tapaba, como buen gato. Es ahora, con los años, cuando se está volviendo más rebelde, y de vez en cuando (siempre que tiene oportunidad) esparce la basura por el suelo o se acuesta en el sillón. Pero siempre se lo perdonamos.
Espero que nos acompañe muchos años más y nos deje muchas más historias para recordarla.

Que galletas más monas al igual que la perrita. Un beso
ResponderEliminarSe crió con 2 gatitos. De ahí su conflicto de identidades.
ResponderEliminarHola!! Te han quedado preciosas las galletas y tienes una perrita preciosa!
ResponderEliminarpd. Por cierto te he dejado un regalito en mi blog por si quieres pasarte! xxxx
Pobre Cleo a la vejez con conflicto de identidad....
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